Si tu recibo de CFE trae un cargo que no reconoces, es probable que se trate de una penalización por bajo factor de potencia. Es uno de los cargos más comunes en instalaciones comerciales e industriales, y también uno de los más fáciles de corregir cuando sabes qué lo está causando.
Qué es el factor de potencia
El factor de potencia mide qué tan eficientemente tu instalación usa la energía eléctrica que consume. Un factor de potencia de 1.0 significa que toda la energía que tomas de la red se convierte en trabajo útil. Cuando el factor baja, parte de esa energía se queda circulando entre tu instalación y la red sin producir nada, y ese excedente es lo que CFE te cobra.
Qué lo hace bajar
El culpable habitual son los motores eléctricos, transformadores y otros equipos con cargas inductivas: aires acondicionados grandes, bombas, compresores y maquinaria industrial. Entre más de estos equipos operen al mismo tiempo, y entre más viejos o sobredimensionados estén, más baja tiende a caer tu factor de potencia si no hay nada que lo corrija.
Cuánto te cuesta en el recibo
CFE aplica una penalización cuando el factor de potencia es menor a 0.90. Para usuarios con una demanda eléctrica superior a 1 MW, el mínimo exigido sube a 0.95. El recargo es variable según el caso, pero puede llegar hasta el 125% del costo de la energía consumida en ese periodo, un monto que en instalaciones industriales grandes se traduce en miles de pesos mes tras mes sin que la operación cambie en nada.
Cómo saber si te está pasando a ti
La forma más confiable es revisar tu recibo de CFE: el cargo por bajo factor de potencia aparece de forma separada, no escondido en el total de energía. Si ese cargo se repite mes con mes, no es un error puntual: es una condición estructural de tu instalación que conviene diagnosticar con un equipo de monitoreo antes de que siga acumulándose.
Cómo se corrige
La corrección técnica más común es instalar bancos de capacitores dimensionados a la carga inductiva real de tu instalación, lo que compensa el desfase entre voltaje y corriente y sube el factor de potencia al rango que exige CFE. Antes de instalar cualquier equipo conviene medir: un banco de capacitores mal dimensionado puede sobrecorregir tu instalación y generar un nuevo problema en lugar de resolver el original.
Por qué el diagnóstico va primero
Instalar un equipo de monitoreo de red eléctrica en tu empresa permite ver, con datos, cómo se comporta tu factor de potencia a lo largo del día, y no solo en el momento en que alguien revisa el tablero. Ese mismo monitoreo suele revelar otros problemas relacionados: desbalanceo de cargas, calentamiento de conductores o armónicos en la red, que también afectan tu consumo y la vida útil de tus equipos.
Qué hacer con esta información
Si llevas más de un recibo con cargo por bajo factor de potencia, vale la pena medir antes de comprar equipo. Un diagnóstico correcto te dice cuánto capacitor necesitas, dónde instalarlo y cuánto vas a dejar de pagar cada mes, en lugar de adivinar una solución genérica.
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