Es la primera duda de casi todo el que va a instalar un punto de carga: ¿Nivel 2 o Nivel 3? La respuesta no depende de cuál es mejor, sino de cuánto tiempo se queda parado el vehículo en tu negocio y de qué capacidad eléctrica tienes disponible.

Qué es cada uno, sin tecnicismos

Nivel 2: el estándar residencial y de oficina

Es carga en corriente alterna a través de un circuito dedicado. Es el cargador que se instala en casa, en oficinas y en estacionamientos donde el vehículo pasa varias horas. Requiere obra eléctrica moderada: circuito propio, calibre y protecciones calculadas, y un tablero con capacidad disponible.

Nivel 3: carga rápida en corriente directa

Entrega energía directamente a la batería, saltándose el cargador interno del vehículo. Sirve para flotillas y uso comercial intensivo, donde la ventana de carga se mide en minutos y no en horas. A cambio, exige infraestructura seria: acometida dimensionada, obra eléctrica asociada y, según la escala, permisos y equipo de media tensión.

La pregunta que lo resuelve: ¿cuánto tiempo se queda el vehículo?

Si la respuesta es más de una hora —oficinas, hoteles, gimnasios, plazas, residencial— el Nivel 2 es suficiente y te permite poner varios puntos con la misma inversión que uno rápido. Si la respuesta es menos de media hora —flotillas en operación, puntos de paso, logística— el Nivel 2 simplemente no alcanza y el Nivel 3 deja de ser un lujo.

Lo que cambia además de la velocidad

La opción que casi nadie plantea: empezar por etapas

No hay que elegir para siempre en la primera obra. Un esquema que funciona bien es instalar Nivel 2 en los cajones de mayor permanencia y dejar prevista la canalización y la capacidad de tablero para sumar carga rápida cuando la demanda lo justifique. Así la inversión sigue al uso real y no al revés.

Financiamiento: existe, pero conviene entenderlo bien

En México hay líneas de financiamiento verde de banca de desarrollo —NAFIN y BANCOMEXT, entre otras— orientadas a infraestructura sustentable, y la infraestructura de carga suele entrar en esas categorías. Es información de orientación para que la evalúes con tu área financiera; no es un producto que Grupo Tresner comercialice.

Cómo se decide en la práctica

Con números, no con intuición: capacidad disponible en tu acometida, distancia del tablero al punto de carga, tiempo promedio de permanencia y número de vehículos que quieres atender por día. Con esos cuatro datos, la elección entre Nivel 2 y Nivel 3 deja de ser una opinión.

Si quieres partir de tu instalación real, revisa nuestro servicio de estación de carga eléctrica para empresas y agenda el levantamiento.

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